No importa la distancia, ni la edad, ni la raza ni la situación profesional de cada uno, si la persona que encuentras en tu camino coincide contigo en sus inquietudes, en sus anhelos y en su forma de vivir la vida.

Sí importa, que ambos se hallen en la misma etapa de la vida, que la búsqueda sea igual para los dos y que el recorrido que hagan, sea en la misma dirección.

No importa los inconvenientes que puedan encontrar, ni los convencionalismos sociales, mientras tengan ganas suficientes para seguir adelante.

Sí importa que la comunicación y la confianza entre ambos no se pierda, y puedan compartir tanto sus deseos como sus preocupaciones, sin que el respeto y la compresión dejen de estar presentes.

No importa lo que opinen los demás...si quieres, puedes.