Si nos paramos a pensar detenidamente, creo que nos daríamos cuenta que no siempre tenemos la vida que hemos deseado, sino la que nos ha tocado vivir. Dentro de un marco y de unas circunstancias se puede uno plantear la vida que quiere, pero a veces está muy lejos de lo que nos gustaría.

Nos suelen decir que somos lo que queremos, pero no siempre es así. La vida nos sorprende constantemente y nos deja sin aliento. Es cierto que en nosotros está la capacidad de reaccionar ante las situaciones que nos llegan, pero otras no tenemos maniobrabilidad alguna y solo nos queda vivirlas como vienen....aunque no nos gusten demasiado.

No por ello tenemos que dejar pasar la vida, sino todo lo contrario, hacer de cada obstáculo una oportunidad de aprendizaje y de superación con uno mismo. El seguir hacia adelante, aún en las dificultades, nos hace más fuertes y estar mucho más preparados para lo que pueda venir.

Alguien dijo una vez: "cuando tenía las respuestas de la vida, ésta llegó y me cambió las preguntas."