Nietzsche es uno de los pensadores más significativos de la modernidad. Su filosofía, influenciada por los clásicos y Schopenhauer, defendía la necesidad de crear nuevos valores. El sentido del humor era uno de ellos. "La potencia intelectual de un hombre se mide por la dosis de humor que es capaz de utilizar", decía.

Ver la parte divertida, tomar distancia de las cosas, permite que nos riamos de situaciones que quizá no tendrían gracia y mejora nuestra disposición a la hora de buscar soluciones. Además, verse y ver a los demás, con la indulgencia y benevolencia que otorga el humor sano, denota sabiduría de corazón.

Es cierto que no es posible hacer un chiste de todo lo que nos pasa en la vida, pero sí hay muchas cosas que pueden dejar de hacernos sufrir con solo cambiar el enfoque.