No es fácil saber hacer las tres cosas bien: saber dar, saber pedir y saber recibir. Sólo unos pocos afortunados son capaces en sus vidas de conjugar los tres verbos con soltura. Así, en términos muy generales, diría que las personas buenas saben dar y recibir, es decir, son generosas y agradecidas; mientras que las malas personas son egoístas, no dan ni la hora, piden con exigencia y son desagradecidas cuando reciben.
Saber pedir puede parecer a primera vista lo más fácil pero si lo piensas bien es lo más complicado. Conozco a muchas personas extraordinarias que saben dar pero son incapaces de pedir, ni siquiera a la persona que tienen más cercana. Temen verse como pedigüeños o lastimeros y… ¿a quién le gusta dar lástima o ser considerado un gorrón? Los hay que no piden por pura soberbia, ese pecado capital cuyo remedio es la humildad. Pedir con naturalidad, dignamente, es complicadísimo.
Saber recibir debería ser lo más fácil. Pero no basta con decir gracias, el que sabe recibir siente gratitud y no olvida, porque el agradecimiento es la memoria del corazón. La ingratitud es también, por cierto, hija de la soberbia. A veces ocurre que la persona a la que más has ayudado es de la que peor trato recibes, por eso alguien dijo aquello de qué favor le habré yo hecho a ése para que me trate tan mal. Ese ése es seguro un soberbio al que no se puede aplicar lo de es de bien nacido ser agradecido y, sí, el cría cuervos...
Saber dar, a nadie se le escapa, supone no echar en cara, no pasar la factura y no alardear ostentosamente haciendo publicidad a diestro y siniestro de lo dado. Dar ostentosamente es casi peor que no dar, es lo que hacen los políticos cuando creen que dan y con demasiada frecuencia a sus bolsillos suman lo que restan. Muy distinto de ese dar sin que tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda. Dar sin humillar, sin que el que recibe se sienta pobre y pequeño, dar sin que se note, imperceptiblemente. Ese dar es compartir con alegría. Yo tengo la suerte de tener amigos así. Amigos que saben dar sin recordar y recibir sin olvidar.

Qué sabias y profundas esas reflexiones. Tienes razón lo más difícil es pedir. A mí me encanta dar y recibir..., inclusive no me importa pedir por otros, pero me cuesta pedir para mí. Pensaba que era humilde, será por soberbia que no he aprendido a hacerlo? Terrible. Y yo que estaba tan feliz y ahora me creaste un conflicto... Madeleine
Estoy de acuerdo con lo que publicas...
desde hace tiempo he estado leyendo algunas cosas que me gustaria comentar...
Una paradoja es una declaración en apariencia verdadera que conlleva a una auto-contradicción lógica o a una situación que contradice el sentido común. En palabras simples, una paradoja es 'lo opuesto a lo que uno considera cierto'
En filosofía moral una paradoja juega un rol particularmente importante en debates sobre ética. Por ejemplo, una admonición ética a "amar a tu vecino" no solamente se encuentra en contraste, sino también en contradicción, con un vecino armado que intenta asesinarte: de ser exitoso, entonces, uno no es capaz de amarlo. Sin embargo, atacar o reprimir al vecino agresor no es generalmente considerado amar.
Esto puede ser llamado un dilema ético. Otro ejemplo es el conflicto entre el mandato de no robar y la responsabilidad personal de alimentar a la familia, la cual, bajo determinadas circunstancias, no puede ser mantenida sin dinero robado.
Concluyendo hay infinidad de aspectos que nos pueden llevar a analizar mas minuciosamente lo que damos por hecho, ya que existen paradojas de todos tipos, no he llegado al final de lo que leo pero creo que esta interesante....
Saludos :)
Muy buen post. A mí me cuesta sobremanera "pedir", vamos que prefiero ni intentarlo, a no ser que sea de vital importancia lo que pida y no me quede más remedio que hacerlo. Eso sí, los otros 2 creo que se me dan bien.
Tanto pedir, recibir, como dar, son derechos que tenemos, lo cual no los convierte en obligaciones. Esto quiere decir que...
Tenemos derecho a pedir, pero nadie tiene la obligación de dar lo que pedimos, si no quiere/puede.
Tenemos derecho a recibir, pero no la obligación de aceptarlo, si no lo queremos/necesitamos.
Tenemos derecho a dar, pero no la obligación de hacerlo, si tampoco queremos/podemos.
Tan bueno es ir aprendiendo a tolerar la frustración ante una negativa que recibimos, como aceptar sin sentimiento de culpa, que los demás también pueden superar la misma frustración cuando, de vez en cuando, somos nosotros quienes decimos NO.
*Madeleine, a mí también me pasa como a tí, no me gusta pedir para mí, pero no me cuesta nada pedir para los demás...éso tenlo por seguro...los motivos solo los puede tener, la propia persona.
Gracias por tu visita, siempre serás bien recibida.
Un beso.
*Mi querido Jack, creo que te has liado un poco con lo de la moralidad, que aquí tiene poco que ver...simplemente porque se haya nombrado la soberbia como pecado capital...creo que has llegado a confundir ciertos terminos, que no son tocados en éste post, aunque sean igualmente válidos para tí, y tú, como bien sabes, puedes exponer, en ésta tu casa, lo que bien a bien, creas conveniente.
Pero de lo que se trataba era de averiguar si las personas que dán están o no dispuestas a recibir de la misma forma que dán...o por el contrario, solo se quedan con éso, o por el contrario solo saben pedir....el argumento es lo suficientemente extenso para que cada uno exponga lo que crea conveniente.
Un beso.
* Vamos, Sole, que tú eres de las mías, que pedir, pides poco...¿ por qué será que tú y yo coincidimos en tantas cosas ? tendremos que revisar biorritmos a ver si también los tenemos en estos momentos al mismo nivel...ya te digo que nos podemos hacer de oro...¡¡intentemoslo por lo menos !!
Besos, wapa!!
* Jesús, es cierto que ninguna de las tres cosas son obligaciones y que nadie nos puede imponer nunca, bajo ningún concepto ni bajo ninguna circunstancia...y si en algún momento nos sentimos con esa obligación, lo que debemos hacer es abandonar el barco, estemos donde estemos en ese momento, porque lo único que conseguiremos con ello es sentirnos mal con nosotros mismos, por haber infringido nuestros propios valores...es decir por no ser nosotros mismos y a veces dejarnos chantejear por los demás, por el sentimiento de culpa.
Por tanto, todo aquello que hagamos por los demás que sea porque nosotros queramos,no, porque nos venga impuesto del exterior, sea con la excusa que sea.
Un abrazo.
Releyendo los comentarios de Sole y Angelsinalas, diría que sería bueno aprender también a pedir. Hay una cosa que es cierta: NO SOMOS AUTOSUFICIENTES PARA TODO. Es normal que en varias ocasiones necesitemos algo y, si esperamos a que alguien lo adivine y nos lo ofrezca, es posible que no nos llegue. Después nos sentiremos mal porque no nos lo han dado.
Pedir (que no es exigir, como dije en mi comentario anterior) es necesario para poder recibir aquello que queremos y no tenemos.
No logro entender porqué cuando nos piden, damos y luego no somos capaces de pedir. No veo porqué los demás sí y nosotros no (esto significa que hay quien sabe pedir).
Tal vez tendamos a actuar así por cuestiones culturales, pero con el tiempo he aprendido que si no pido algo, con más dificultades lo obtendré, a menos que por casualidad surja quien detecte en mí esa carencia, y además pueda y quiera dármela. Esto puede ocurrir, pero sé que ese tipo de certezas ocurren poco en la vida, normalmente menos de las veces que necesitamos algo y no lo obtenemos por no haberlo pedido.
Precioso escrito y como tú bien dices difícil de conjugar esos tres verbos. Siempre escogemos lo más fácil, que creemos es recibir ( al menos para mí), pero es verdad que hasta para eso hay que saber hacerlo.
Creo que habría que hacer una mezcla de las tres cosas y sobre todo hacer todo ello con humildad, de esa manera, daremos, recibiremos y pediremos más de las tres cosas. Seguro.
Un beso
Pues sí, algo tiene que ser. Probemos:¿qué sugieres? ¿Una primitiva? ¿Unas quinielas?
Que el dinero no da la felicidad, pero hay que ver lo que ayuda...
Es muy dificil recibir, cuando, quizás solo has aprendido a dar...independientemente de con quien lo hagas...aunque a veces puedes darte más con unas personas que con otras. El recibir, sin embargo, no es igual...no recibes lo mismo cuando alguien te dá...puede que no quieras que sea igual con una persona que con otra. Por tanto, no siempre es fácil recibir y no siempre quieres recibir...solo de aquellas personas que verdaderamente, llegen al fondo de tu ser y te comprendan verdaderamente...sino, puede que no merezca la pena...eso solo mi opinión...
Sobre el comentario que expuse, si lo lees al principio del comentario decía-
Estoy de acuerdo con lo que publicas...
Lo demás que expuse solo era sobre lo que estaba leyendo, ¿que tiene que ver con tu post?
pues que si lo tomamos partiendo del punto de vista expuesto, está bien, pero si vemos de otro punto de vista, pues podemos contradecirnos, o sea una paradoja...
ya que no hay frases que sean aplicables para todos, depende mucho del entorno en que uno se desenvuelve, y de la forma en que has sembrado tu relación con los que te rodean, pues eso mismo dependerá que coseches, una relacion en la que todos estamos dispuestos a dar y recibir, con toda la confianza de que sabemos que nos podemos ayudar unos a otros....
Sucede en muchas ocasiones que hasta entre miembros de la familia existen ciertas diferencias, por ejemplo, yo tengo más que x persona, refiriendose a bienes, lo que yo tengo, ninguno de los demás en mi entorno lo tiene, en cambio hay relaciones en las que yo ayudo a x persona porque anteponemos nuestra familiaridad y cuantas veces podamos ayudarnos lo haremos, eso es por amor fraternal... ésto solo es un ejemplo de lo que trato de explicar, que depende de nosotros mismos y de nuestro comportamiento con los demás el que sepamos dar, recibir, y pedir claro que se entiende cuando no se puede y todas las situaciones que conllevan la relaciones entre personas...
Saludos, ni traté de molestar, ni me molesto, sólo quise aclarar sobre mi comentario :)
Siempre queremos recibir pero poco queremos dar, estas en toda la razon, debemos aprender que es todo un arte y que eso traera a nuestras vidas bendicion y toneladas de alegria.
Besos Angelsinalas, eres muy especial.
Jack ¿ cuándo has molestado tú y mucho menos a mí ? con el cariño que te tengo!! queda aclarado todo lo que querías decir...es cierto que puede que no lo haya entendido bien, desde el principio,y sí es cierto que todo depende de las circunstancias en las que te rodees para poder dar o recibir, eso es cierto....pero tú, querido ,Jack, eres de los que siempre dás...eso lo tengo yo comprobado....eres fantástico siempre dando a cambio de nada....
Mil besos.
He leido y releido el post y los comentarios todos muy interesantes, cada uno desde su posicionamiento, he intentado ver que puedo aportar, pero quizas no es el momento mas apropiado...
Asi que realmente si digo lo que pienso en este momento es que quiero equilibrio, que me vuelco sobre mi y por tanto para hallarlo no necesito pedir nada, no estoy en condiciones de dar y si deseo recibir energia, alegria y sabiduria.
Por tanto segun la epoca , estos verbos se conjugan con mayor o menor prioridad; pero para hacerlo en buenas , excelentes y rentables condiciones, uno debe estar pleno y para ello en ocasiones se necesita no practicar ninguno de ellos.
besos
Mi entrañable Titty, también se puede dar el caso, que tú dices, que solo se quiera recibir y no dar...es lo más probable que sea lo que pase hoy en día...por lo tanto también hay que aprender a dar, por supuesto.
Mil besos violetas para tí.
Mi querida Hapte, te veo muy baja de moral, ultimamente, y claro está, como tú bien dices, para poder darse las 3 cosas, hay que sentirse plena, en todos los aspectos, o por lo menos llena de alguno de ellos....y yo lo que veo que te falta es que te den....porque tú das mucho a los demás, y te vuelcas con los demás en exceso, pero tú tampoco eres de las que se dejan dar...y eso no es bueno...tienes que llenarte de lo que te puedan aportar los demás...sino, te sentirás vacía y ese malestar que sientes no se te irá jamás...dejaté querer por las personas que te rodean y verás como vuelve a fluir en tí ese manantial que siempre has llevado dentro de alegría y de sabiduría....nunca lo perdíste.
Un fuerte abrazo.
Luego también hay gente que recibe mucho sin merecerlo...
Y otros que sin quererlo reciben demasiado...
Pero creo que en ambos casos, no se les puede echar nada en cara, porque no piden nada...
Un saludo...
Por cierto, seguro que tu angelsinalas, eres un persona que sabes dar, pedir y recibir...