* Conocemos una realidad que nos es completamente ajena.
* Nos relacionamos con personas que también tienen problemas, con lo que contextualizamos nuestras penas y aprendemos a relativizar nuestro dolor.
* Incrementa nuestra responsabilidad social: el mundo lo hacemos entre todos.
* Nos ayuda a salir de nuestro "yoísmo".
* Fortalece nuestra autoestima.
* Alivia nuestros estados negativos y fortalece nuestro optimismo.
* Palía los sentimientos de culpabilidad.
* Aumenta nuestra capacidad de esperanza en un mundo mejor.
* Fomenta nuestra equidad: todos los seres tenemos derecho a un trato justo.
* Minimiza nuestros prejuicios.
* Contribuye de un modo especial a nuestro desarrollo interior.
12 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados

Tienes razón ayudar nos hace sentir mas utiles y mejores personas....Noc_
Pd: He estado dando una pequeña vuelta por los comentarios sobre.."cuando ella es mayor que el"..buen debate y lo que mas me gustó fue que cada uno dio su opinión respetando las demás..resulto un muy buen post! (guiño)...
Y lo mejor de todo, ayudar es gratificante para todos: tanto para ayudado, como para el ayudante.
En cuanto a los sentimientos de culpabilidad, ese invento de la sociedad occidental convendría ir desterrándolo de nuestras vidad cotidianas. Muchas veces nos sentimos culpables por cosas que no hemos hecho y supuestamente deberíamos haberlas hecho. Pues bien, si no lo hizimos, fué nuestra decisión y en las decisiones podemos equivocarnos. Una equivocación (cosa del todo humana) no debería despertar sentimientos de culpa. Recordemos también que ayudar es algo voluntario y no obligatorio. Seguramente, si en un momento dado no ayudamos a alguien, alguna razón habrá para ello. Puede que en ese momento, verdaderamente no podamos. Tampoco debiera esto despertar sentimientos de culpa.
Por último, con el tema de las ayudas, convendría detenerse a pensar si, muchas veces estamos ayudando de verdad ó nos estamos metiendo donde no nos llaman para tratar de resolver un problema que, ó bien no lo hay ó su solución no tiene porqué ajustarse a nuestro criterio ó percepción del mismo.
Una vez publiqué un cuento que hablaba de un mono que sacaba peces del río porque tenía miedo de que se ahogasen. El razonamiento del mono, desde su propia naturaleza, tiene todo el sentido del mundo, pero (como todos sabemos) no lo tiene desde la naturaleza de los peces. A esto me refería con algunas de las "ayudas" que algunas veces prestamos y no son necesarias ni resultan verdaderamente útiles. Al contrario, puede ser peor darlas, por muy buenas intenciones que tengamos (lo normal en estos casos, suele ser que no seamos conscientes de que nuestra ayuda no es tal cosa).
Un beso.
Totalmente de acuerdo con el contenido de tu post, el ayudar a quien mas ayuda es a nosotros mismos porque nos hace ampliar y relativizar la valoración de los acontecimientos y vivencias que experimentamos, viendo que nos somos los unicos que las viven, o no son tan tremendas como pensamos.
Por otra parte ,me parece muy acertada la obsevación de Jesús sobre que a veces nuestra ayuda no es real y lo que hacemos en realidad es meternos donde no nos llaman; ahi esta la sensibilidad de cada cual, para conocer la realidad de la otra persona y respetar las distancias que esta necesite establecer.
Estoy aprendiendo un monton contigo, gracias realmente eres una angel.
besazos
Muy completito el post. Yo, la verdad, nunca me había planteado que hubiera tantas razones del por qué nos sentimos mejor tras ayudar a alguien. Sólo sé simplemente que al hacerlo, me queda una satisfacción, una paz interior, y en definitiva me siento a gusto conmigo misma.
Es una buena manera de conseguir la felicidad: ayudando a los demás.
Holaaa!
Que razón tienes...a mi me encanta ayudar a quién lo necesite, aunque sea muy normal que me terminen diciendo eso de "de buena eres tonta"...Pero bueno, soy así! ;)
Besitos!
P.D.- Me tienes un poquillo abandonada,eh! Hace muchísimo que no te pasas por mi blog...se echan de menos por allí tus comentarios! jeje! Más besitos guapa!
pues sí, las personas en general experimentamos un feedback en estas ocasiones en que ayudamos a alguien.
en cuanto al comentario de Jesús, además de muy acertado (lo del mono y los peces no lo conocía) me gustaría añadir que en ocasiones la ayuda que se presta a los demás es una mera excusa para tapar carencias propias que negamos. Hace años coincidí con un deprimido que se pasaba todo el día animando a los demás, pero nada a sí mismo.
Ya digo, a veces es también un grito que lanzamos para que nos ayuden. Valga la paradoja.
A veces ayudar a los demás hace es que nos olvidemos de ayudarnos a nosotros mismos...
Un saludo
Creo que una de las mejores formas de ayudar es ESCUCHANDO. Muchas veces ayudamos haciendo cosas por nuestros amigos, pero pocas veces nos percatamos si tienen un problema si es que ellos no nos lo dicen.
Me gusta tu mundo Angelsinalas.
El handicab de ayudar a los demás es el mismo que el de la comunicación: existe un comunicador y un receptor, a veces el comunicador comunica mal, a veces el receptor recibe mal,a veces se equivocan los dos.
El hecho de dar en si no es un inconveniente alguno para una persona que lo tiene en su propia naturaleza, el inconveniete son los matices.
besitos
Muy acertado, Susurros. Es cierto, lo que dices en cuánto a los matices, es muy importante. Porque, a veces, aunque hablemos el mismo idioma, nos cuesta hacernos entender por los demás. Y eso depende tanto del receptor como del emisor.
Estoy encantada de que te guste mi mundo, y yo, de que formes parte de él.
Besos encantados.
Muy acertados habeís estado todos con vuestros comentarios. Y os doy las gracias a todos. Pero he destacar en especial, el de Sansar, porque estoy muy de acuerdo contigo. Yo también pienso, que a veces, no siempre, quien se vuelca demasiado en animar a los demás, es para suplir sus propias carencias. He tenido un ejemplo cerca y lo he podido comprobar por mí misma, al igual que tú.
Besos.
Hummm se ha dicho todo pero estoy muy de acuerdo de todo lo que se ha comentado buen post amiga
besos