* Conocemos una realidad que nos es completamente ajena.
* Nos relacionamos con personas que también tienen problemas, con lo que contextualizamos nuestras penas y aprendemos a relativizar nuestro dolor.
* Incrementa nuestra responsabilidad social: el mundo lo hacemos entre todos.
* Nos ayuda a salir de nuestro "yoísmo".
* Fortalece nuestra autoestima.
* Alivia nuestros estados negativos y fortalece nuestro optimismo.
* Palía los sentimientos de culpabilidad.
* Aumenta nuestra capacidad de esperanza en un mundo mejor.
* Fomenta nuestra equidad: todos los seres tenemos derecho a un trato justo.
* Minimiza nuestros prejuicios.
* Contribuye de un modo especial a nuestro desarrollo interior.