LA TERNURA INFRECUENTE
No hemos de confundir la ternura con un modo de ser blando, moldeable, fácil presa de cualquier insinuación. De ser así, más merecería la pena carecer de ella, pues sería una peligrosa cursilería. En tal caso, más valdría hacer ostentación de ser fuertes y poderosos. La ternura es sensibilidad, no sensiblería, es una forma de pasión que no escatima la determinación, que elude toda violencia, que es aproximación, cercanía, que acaricia sin necesidad de poseer. Tampoco es exactamente la dulzura, por cierto hoy tan infrecuente y reducida a la meliflua y edulcorada sosería. No es adjetiva, sino sustantiva.
Lo que nos emociona no es la simple ternura por algo, ni siquiera sólo hacia alguien, es la ternura con él, la ternura con ella. Es radicalmente compatible con la firmeza, incluso con la contundencia. No es un contrapunto, ni un ingrediente, es una forma de vivir, una relación que no busca adueñarse o apropiarse de alguien, pero que cautiva. Más bien desea una cuidada y sosegada complicidad, una implicación, participación y búsqueda comunes. La ternura conlleva un demorarse, un saber detenerse en algo con alguien y no temer los afectos y ser capaz de sentir el compás de sus latidos singulares.
Encontrar ternura en momentos decisivos de la vida puede no sólo aliviar, sino dar sentido a una situación. Cuando acariciamos algo, estamos tan cerca de ello que propiamente no lo tenemos. Se trata de saber preservar esa distancia sin invadir el ámbito ahora compartido, y de recorrerla. Efectivamente, preservarla y recorrerla es mostrar afecto por lo que ni siquiera está definido, y hacerlo con delicadeza y claridad. Semejante comunicación sin objeto exige mucha ternura. Ofrecer una voz perfilada como palabra, sin alzarla, sin exigencias ni imposiciones, pero con decidida entrega, no habla de una debilidad, sino de una entereza que es simpatía para con el decir del otro. Tanto que resulta agradable.
La ternura acaricia, en efecto, pero también abraza. Extiende sus alas y crea otra atmósfera, más limpia, más respirable. Toca con las manos del aire y produce un dulce escalofrío en la piel. Toca como toca una palabra, un pensamiento, un deseo. Un excitante temblor se refleja en el cuerpo como otra corporalidad. Sus dedos y sus manos acogen como una mirada, con una hostilidad que nos produce placer y confusión. La ternura es infrecuente, tanto que no deja de ser ocasional, siempre discretamente deslumbrante. Cuando llega es inconfundible. Basta su aroma. Nos toma. Disipa la noche.
Y ESA TERNURA INFRECUENTE LA TIENE " LA NIÑA DE MIS OJOS". OLE, OLE, POR ELLA...POR SER ASÍ DE ESPECIAL Y POR TENER, LO QUE TODO EL MUNDO NO TIENE.

Exacto, una cosa es la ternura y otra bien diferente ser blandit@... sino como salir de los problemas, no?
Pero a mi tu post me ha ablandado el corazón ;-)
Un abrazo tierno,
Sònia
En tú post hay ternura..caricia y abrigo hacia alguien especial para ti...pero la percibimos todos...Noc_
Y yo pensandome cursi!!
Millones de besos!! ya sabes!!
Es cierto todo lo que dices. La ternura no está reñida con la firmeza ni con otras muchas virtudes.
Ser tierno no significa ser blando. Significa amor.........
Precioso tu post
besos
La ternura es una forma de manifestarse con relación a los demás. Pero hay mucha gente que la confunde con debilidad. Sin querer, la persona tierna ante determinadas personas (ya sabemos que las hay de todos los tipos) aparece como presa fácil.
Entiendo que las personas hemos de estar adornadas de determinadas cualidades (por supuesto la capacidad de ser tierno) y formar un conjunto.
Un beso!
De acuerdo en todo, excepto en que la ternura sea infrecuente.
Buenas noches angelsinalas.
Suscribo totalmente este comentario, angelsinalas. Es precioso. :-)
ANGEL, LLEGO TARDE JJAJAJAJ YA SE HA DICHO TODO PERO NO QUISE DEJAR DE COMENTARTE....
La ternura conlleva un demorarse, un saber detenerse en algo con alguien y no temer los afectos y ser capaz de sentir el compás de sus latidos singulares.
ESTO ME LLENA...
UN BESITO DE COLORES
ANGEL
Creo que, dada la hora que es, ya se ha dicho casi todo aunque nunca se dice lo suficiente cuando de ternura se trata.
Yo lo soy, creo, y mucho. No quiero caer en la sensiblería y a veces por no pasarme me quedo corta, pero estoy ahí.
De todo tu post me quedo con una frase que me vas a permitir hacerla mía: " Preservar esa distancia y sin invadirla, compartirla".
Creo que ya está todo dicho.
Un beso
Lindo escrito diria yo como dice miri ...tambien si de ternura se trata me apunto soy muy tierna jajajajjajaja esta mal que lo diga pero es la verdad.....
Un beso