Hoy he conocido a una estrella de rock, admirada por mí desde hacía mucho tiempo. Nunca hubiera podido imaginar que eso llegara a suceder. Ha sido maravilloso. Tenerla cerca, escuchar su voz, sentir su presencia...Era de carne y hueso. Se ha materializado y estaba allí a mi lado. ¡¡No me lo podía creer!! Estaba tan nerviosa que yo apenas podía articular palabra...
Por fín, mi sueño se había hecho realidad. Y era mucho mejor de lo que yo había imaginado. Todo fué perfecto. Disfruté de cada instante como si fuera el último de mi vida. La sensación era tan extraña que jamás había sentido nada igual, pero me gustaba.

No me defraudó en lo más mínimo. Su caracter, su hablar, su forma de comportarse, su inteligencia...
Todo tuvo su magia esa noche. Fué un encuentro tan temido como deseado...pero al final, con muy buen sabor de boca. Volvería a repetir.