El tamaño de los pechos de una mujer no tiene ABSOLUTAMENTE NINGUNA influencia sobre su sensibilidad al estímulo sexual. Puesto que los pechos se han vuelto objetos sexuales en la sociedad occidental, los pechos grandes se han vuelto símbolos de mayor sexualidad. Una mujer con los pechos grandes se ve a menudo como un ser más sexual que una mujer con los pechos pequeños y como resultado también se espera que ella sea inherentemente más sexual. A pesar de estas expectativas, los pechos grandes probablemente no son más sensibles al estímulo sexual, y una mujer con los pechos pequeños puede encontrarlos muy sensibles al toque. Desgraciadamente, las mujeres con los pechos pequeños pueden tenerlos desatendidos por su compañero debido a esta falsa creencia, y las mujeres con los pechos grandes pueden encontrar que reciben demasiada atención. La pareja de la mujer debe tener cuidado de no juzgar la sensibilidad de sus pechos basándose en su tamaño, o darles atención basándose en su tamaño.