CRISIS: OPORTUNIDAD O PELIGRO. TÚ DECIDES.
De acuerdo con un famoso proverbio chino, crisis significa peligro y oportunidad en nuestras vidas. Tu actitud ante la crisis puede marcar la diferencia entre tus aprendizajes, opciones y avances. Descubre cómo salir fortalecida de una crisis y resurgir como el “Ave Fénix” de tus cenizas.
La crisis supone la ruptura de una regularidad, que nos impide prever con anticipación los eventos futuros. Es consecuencia de una modificación inesperada que nos provoca un estado de desequilibrio e incertidumbre. Normalmente se desencadena por una sucesión de cambios en el entorno o el medio ambiente de las personas.
Para los científicos, el indicador más acertado de la felicidad en la gente es la actitud y los pensamientos que asume respecto a los acontecimientos de su vida.
Por su parte, la Programación Neuro-Lingüística (PNL) nos dice que representamos las cosas en la realidad mediante las palabras, que forman pensamientos y que estos pensamientos generan energía e información en un espacio y tiempo.
Si todo proviene de la manera en la que percibimos y almacenamos la información, entonces ya puedes decidir qué hacer contigo cuando enfrentas un suceso que no esperabas o deseabas.
¿Cómo reaccionas ante una crisis?
Cuando se da en nuestra vida un suceso inesperado, ese cambio conlleva una crisis de adaptación. Algunos de los principales cambios que conducen a una crisis son: el desempleo, el cambio de pareja, de puesto, de lugar de residencia, de estado de salud y el fallecimiento de un ser querido, entre otros. Si tus padres te enseñaron ciertos filtros de dirección ante los problemas, tú responderás inconscientemente de la misma forma que alguno de ellos o ambos.
Por ejemplo, hay quien aprendió a evitar tener problemas y a alejarse del dolor a toda costa porque temporalmente eso le daba alivio, pero en algún momento de su vida esto representará un obstáculo; asimismo, alguien que siempre vio a sus padres buscando pleitos, se acercará a los conflictos o los creará sin razón aparente.
Habrá personas que buscarán igualar sus reacciones a las de sus padres para sentirse seguras; otras más generalizarán los hechos sin entrar en detalles perdiendo partes importantes de la información; unos más se aferrarán a sus criterios internos sin ver más allá o sólo reaccionarán ante los acontecimientos sin hacer nada al respecto. No faltarán los que harán las cosas pensando que es mejor “pedir perdón que pedir permiso”.
Estos filtros de dirección los aprendiste de los 0 a los 7 años y te dan una pauta clara para prevenir tus decisiones y acciones, y ante una crisis, por ejemplo, descubrirás que…
* Si tú aprendiste a evitar, serás como el avestruz escondiendo la cabeza siempre y sufriendo por no decir lo que piensas y sientes;
* Si tú aprendiste a acercarte a los problemas, buscarás afanosamente tenerlos y sentir esa adrenalina al tope para darle sabor a tu vida y te arrepentirás frecuentemente al reaccionar por impulso;
* Si tú aprendiste a igualar para tener seguridad, posiblemente te pierdas de probar las cosas nuevas, diferentes y divertidas de la vida y te cueste trabajo generar opciones ante los problemas;
* Si tú aprendiste a generalizar para tener sólo el panorama de las cosas y evitas entrar en detalles, lo más probable es que pierdas de vista bastante información que te sería de utilidad para mejorar tu percepción y resultados por obviarlo todo;
* Si tú aprendiste que sólo lo que tú piensas es la verdad y sólo escuchas los dictados de tu corazón sin ver afuera de ti, seguramente te fijas poco o nada en cómo te ves y te ven los demás y jamás tomarás en cuenta sus opiniones y sugerencias;
* Si aprendiste sólo a reaccionar ante los hechos, es muy posible que seas algo apático y siempre estés esperando soluciones milagrosas en tu vida, ya que al fin y al cabo siempre hay alguien cerca que te soluciona tus problemas;
* Y finalmente, si tú aprendiste a ser quien propone, dispone y hace cosas, siempre estarás disculpándote después de hacer tu voluntad porque creías que era lo mejor para ti y los que estaban cerca de ti.

“No conozco cual es la clave del éxito, pero si sé que la llave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo". (Bill Cosby)
Mar dijo
Mis padres me enseñaron a afrontar los problemas por muy difíciles que fueran y sobre todo que la mayor de las dificultades siempre tienen alguna solución positiva.
Lo que nos ocurre es que cuando vienen casi siempre nos coge desprevenidos y eso hace retrasar en algo la solución, pero solo hay una cosa que no la tiene y ese resultado ya es previsible de antemano.
Bns noches
8 Junio 2006 | 01:12 AM