* No es amor que tu pareja absorba la mayor parte de tu vida, que por ella te distancies de amigos o familiares, pospongas tu satisfación o tu realización o descuides tus responsabilidades.

* No es amor sufrir de celos y angustia. No es amor temer a cada momento la pérdida de alguien a quien consideramos la fuente primordial de nuestra seguridad, tranquilidad y bienestar.

* No es amor la total incontrolabilidad de las más intensas emociones ligadas a una persona que objetivamente no tiene mérito alguno o no el suficiente para justificar la entrega incondicional.

* No es amor convertir a otra persona en la pantalla en la que proyectamos la película que nos hemos montado en la cabeza, no es amor adjudicar virtudes que no existen y eliminar defectos.

* No es amor la posesión.
El amor es sano y constructivo no acepta ni exige una absorción por el otro, sino que espera compartir experiencias que amplíen las posibilidades de desarrollo personal; no idealiza ni acepta incondicionalmente, sino que pretende una relación de mutua ayuda y ajuste; no espera pasivamente, sino que indaga y explora; no provoca dolor ni incertidumbre, sino una ratificación de la alegría de vivir; no es accidental ni incontrolable, sino que es construible y mejorable.
Se integra, no se entrega.
Cuando relamente se ama, el otro no es imprescindible aunque sí muy importante; se puede existir sin él pero se prefiere hacerlo junto a él.

"Ya no sufro por amor" de Lucía Extebarría.