Atrapare ese instante
para hacerlo mi minuto,
acariciando el tiempo
que azota mis sentidos.

Escribiré en las hojas
de arboles caídos
mis iulsiones
cual gotas de rocio.

Y nacera el fragor
de la batalla,
un querubin de pasiones
encendido,
que solo con un arma...
¡¡la palabra!!
vencera el silencio
de mis gritos.

Y brillaran mis ojos
en mil folios,
y asomara en papeles
mi sonrisa.
Adornandose con versos
la esperanza,
desnunando mis miedos,
con poesía...