La asertividad nos permite relacionarnos con los demás de igual a igual, sin estar por encima ni por debajo. Esta habilidad está muy ligada al respeto y a la estima hacia uno mismo y hacia los demás y quienes la tienen se ganan el aprecio de todos.
Las personas que gozan de la virtud de la asertividad conocen bien sus derechos y los defienden, pero saben hacerlo respetando los derechos de los que están a su alrededor.
Cuando decimos que alguien es asertivo, es porque no tiene la tÃpica actitud de ir a ganar a toda costa, sino que sabe llegar a acuerdos y esto hace que encuentre una gran satisfacción en las relaciones con los demás. Las personas asertivas saben aceptar sus errores porque tienen una buena autoestima: no se sienten ni superiores ni inferiores a los demás, y eso les hace disfrutar de una sana sensación de control emocional.
De su comportamiento externo destaca el habla fluida, cierta sensación de seguridad, un contacto ocular directo pero nunca desafiante, la relajación y comodidad corporal, la defensa sin agresión y la expresión de sentimientos tanto positivos como negativos.Muchos de los problemas que se generan en las relaciones entre las personas se deben a la falta de asertividad y suelen se de dos tipos:
Pasivas: son personas tÃmidas, predispuestas a sentirse pisoteadas. Su postura corporal es sumisa, evitan la mirada y su tono de voz es bajo. No defienden sus opiniones y se doblegan ante las de los demás, porque se sienten inseguras. Suelen provocar rechazo ( exite un dicho que vá que ni pintado: " a los felpudos no se les quiere, se les pisa ").
Agresivas: eclipsan a los demás y no tienen en cuenta sus necesidades. Su postura corporal es crispada o de ataque, con mirada desafiante. El tono de voz es excesivamente alto. Imponen su opinión a los que les rodean porque son inflexibles e inseguras. También provocan rechazo, pero por motivos diferentes.
*Podemos defender nuestros derechos perfectamente sin agredir ni manipular a dos demás.
*Las principales conductas no asertivas pueden ser tanto pasivas como agresivas.
*Todos tenemos unos derechos asertivos que podemos reclamar.

Maravilloso post, angelito.
Las ideas que aquà has plasmado llevaban tiempo rondándome la cabeza a mà misma. Los dos polos opuestos son realmente poco deseables; y en especial, a mi modo de ver, el de las que tú denominas aquà personas "agresivas". Me da que, en nuestros dÃas, sus rasgos principales están en auge.
Como dices, ocultan sus propias inseguridades y satisfacen su afán permanente de sentirse superiores comportándose de la forma menos digna, menos merecedora de un reconocimiento en positivo por parte de los demás, y menos enorgullecedora, a fin de cuentas -o eso supongo...- para uno mismo. Se han equivocado de escaparate. En fin... Una pena-penita-pena.
Gracias por el post, sinceramente. Ha sido un placer dar con él.
Muchas gracias Pispita por tu comentario y por haber entrado en mi blog. Siempre serás bien recibida.
Un saludo.