CONTANDO MIL Y UNA COSA...
Contando mil y una cosa, hablando de la vida y filosofando sobre ella, terminamos hablando de lo complicadas que son las relaciones entre las personas. Como se crean vínculos dificiles de romper con los años, y no sabes muy bien el por qué. A veces porque te has acostumbrado a esa persona, a contarle tus anhelos, tus vivencias, tus sueños...Y sin embargo esa persona puede que haya adquirido unos derechos sobre tí, que tú no querías. Se ha apoderado de tu vida, sin darte apenas cuenta.
Una persona solitaria, marginada por la sociedad, pero que en definitiva, no te deja vivir tu vida, porque ella tampoco tiene vida propia. No es justo.
En fín, hablamos de mil cosas, y llegamos a la conclusión, que para que cualquier relación funcione, lo que debe de haber ante todo, es el respeto. Pero RESPETO con mayúsculas. Porque quien no se tiene respeto así mismo, dificilmente se lo puede tener a los demás, por mucho que lo intentes.
El otro día oí una frase en una película que me gustó mucho, y es la siguiente: "que nadie cambia sino quiere". Y es cierto. Si se puede cambiar, pero hay que querer.
Tú puedes estar inculcandole a una persona durante mucho tiempo "respeto" hacia tí y hacia ella misma, pero si esa persona no quiere, no hay nada que hacer.
Y a veces, es mejor dejarla ir, a que te hundas con ella.

“No conozco cual es la clave del éxito, pero si sé que la llave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo". (Bill Cosby)
Manuela dijo
Difícil tarea, la de romper cadenas, sobre todo si llevas años construyendolas eslabón a eslabón y tardas en darte cuenta que hay algo más allá de ese horizonte al que te asomas cada día.
Pero no hay que dejar de intentarlo nunca.
Un saludo.
27 Marzo 2006 | 01:43 PM